Thursday, February 25, 2010

Cruda realidad

El niño más latoso con el que trato en mi servicio social se llama Emiliano. Acaba de cumplir 10 años y es la piel de judas. Tiene un poder enorme sobre sus compañeros, los intimida, hace su santa voluntad y dice un montón de groserías, en especial a las niñas.

Es terrible y, sin embargo, es con el que más me he encariñado. Le he dedicado mucho tiempo a enseñarle a ser más tranquilo, a no abusar de los demás y a portarse bien. Los primeros días se impresionaba de que lo "cachara" en sus travesuras. Al parecer pensaba que nadie lo veía, que pasaba desapercibido. Me pregunto cuánto tiempo será ignorado por sus padres para que piense que los adultos de hecho no lo ven

En los pocos meses que llevo de conocerlo lo he visto cambiar bastante para bien. Sigue siendo traviezo para llamar la atención, pero al menos ya no es tan agresivo. Incluso he descubierto que tiene un lado artístico: le encanta dibujar vírgenes de Guadalupe y colorearlas con acuarela. Y no le quedan nada mal...

Sé que no va muy bien en la escuela y que no hace sus tareas. Como miente y dice que no le dejaron nada, hoy decidí llevarle yo unos ejercicios de inglés. Era algo muy sencillo; nada más tenía que relacionar palabras con dibujos de animales. Me senté a ayudarlo a sabiendas que el inglés que les dan en la escuela es realmente deficiente. Me esperaba que no supiera el significado de las palabras. Lo que definitivamente no me esperaba, es que no pudiera leerlas.

-Emiliano, no importa que no sepas pronunciar en inglés; lee como si fuera en español.

Silencio. Emiliano sonrió con vergüenza y bajó la cabeza. Fue entonces cuando me di cuenta de que ni siquiera sabía los nombres de las letras.

Pasé toda la tarde de hoy repasando letras y sonidos. Sinceramente no tengo la técnica para enseñar a leer y me limité a imitar lo que las maestras hicieron conmigo en preprimaria. El pobre de Emiliano se aburría, era una verdadera tortura para él.

Hoy salí del servicio indignada y conmovida. El próximo jueves voy a ir con dos regalos para Emiliano: un libro de español y una caja de acuarelas.

Sunday, January 31, 2010

Ante la muerte

Estaba sentada, viendo pasar al tiempo, minuto a minuto. Vivía en un mundo estrecho, bien decorado y de buen gusto, con una chimenea, libros en las repisas y flores en las ventanas. Comía bien, descansaba lo suficiente y bebía con moderación. Se ahogaba, pues lo tenía todo y, a la vez, nada.

Ese día decdió levantarse y salir de esa vida controlada y vacía. Caminó descalza por la calle mientras llovía, sin miedo a resfriarse y sin importar lo que pensaran los vecinos. Gritó, bailó y besó al muchacho de la esquina, que siempre le había gustado. Tomó una manzana del puesto de frutas y se la comió sin lavarla. Entró empapada a la tienda de música y tocó el hermoso piano de teclas inmaculadas, tarareando una vieja canción de niños. Entonces lloró.

Ese fue el último día y el primero de su vida.

Saturday, January 30, 2010

Thursday, January 07, 2010

Sobre los magos




"La magia es un intento de controlar las fuerzas y poderes de la existencia. La magia suele aparecer en contextos religiosos, y puede resultar difícil trazar un límite claro entre oración y fórmula mágica. Si a pesar de ello señaláramos una diferencia, ésta tendría que ser la siguiente: en la religión, el ser humano se siente completamente dependiente de las fuerzas divinas, a las que puede orar u ofrecer sacrificios. En última instancia, siempre habrá que doblegarse a la voluntad del poder. Sin embargo, con los rituales mágicos el hombre intenta obligar a las fuerzas a someterse a su voluntad, casi siempre con el fin de conseguir objetivos muy concretos."

-Jostein Gaarder


Hoy leí este párrafo en un libro sobre religión y me llamó mucho la atención. Durante muchos años intenté definir exáctamente qué era la magia para mí. Me molestaba tener la certeza de que había algo más, de saber que el mundo no sólo se regía por leyes con causas y efectos visibles, pero no saber cómo llamarle a ese "algo más" y tener que recurrir al apelativo "magia" para designar algo inaccesible a mi entendimiento.

Después empecé a pensar que la magia era tan sólo ciencia en estado primitivo. Después de todo, la ciencia pretende entender y dominar a la naturaleza para imponer su propia voluntad sobre ella. Llegué a creer que algún día la ciencia podría conocerlo todo, y que lo que yo llamaba magia tan sólo era lo que todavía no podía entender porque aún no se le había dado una explicación.

Ahora creo la magia es diferente de la ciencia por el método: el científico conoce la naturaleza para dominarla, el mago recurre a un plano superior para poder dominar el plano inferior. No es precisamente lo mismo.

Pero al leer esto, algo llamó mi atención. El mago intenta controlar las fuerzas sobrenaturales, pero en realidad, también está sometido a ellas, pues son superiores a su propio poder. Finalmente, el mago está más sometido que el religioso, aunque él quiera pensar lo contrario.

Wednesday, January 06, 2010

Con manos de mujer

¿Cómo fue que te convertiste en una mujer? En realidad, sucedió tan rápido que ni cuenta te diste. Un día te levantaste y el espejo te devolvió una mirada distinta. El tiempo te ha cambiado tanto...

Ahora sabes que no necesitas ser bonita para ser amada. Sabes el valor de la sinceridad, de la profunda amistad y de la sencillez. También has aprendido a no medir a los demás solamente por su inteligencia y has desarrollado prudencia y humildad. Quizás demasiada.

Ahora entiendes, mujer. Ahora lo sabes.

La vida seguirá cambiándote sin que te des cuenta y un día llegará en que veas tus manos, estas manos con las que escribes, cubiertas de arrugas y manchas de la vejez. Esperemos que ese día puedas voltear a la repisa y encuentres un montón de fotos y recuerdos agradables. Esperemos que esas manos hayan trabajado suficiente y acariciado muchas almas.

Deseo, sinceramente, que hayas disfrutado la vida y que puedas pesentarte ante Él con una sonrisa y contarle lo mucho que amaste.

Sunday, December 27, 2009

Imposible nothing

"Imposible, significa que no has encontrado la solución." - Henry Ford


Estoy harta de que las personas juzguen mis proyectos y mi trabajo como meros intentos. Estoy verdaderamente cansada de que la juventud sea vista de modo casi peyorativo y con cierto dejo de conmiseración. Estoy molesta por las palmaditas en mi espalda. Quiero ser tomada en serio, quiero dejar de ser vista como una niña y de dudar de mí misma por los juicios de "los adultos".

Nada es imposible. Tal vez no tenga la experiencia que los años le han brindado a otras personas, pero eso no significa que sea menos capaz o menos competitiva. Nada es imposible, no importa cuántas veces me repitan frases desanimadoras ni que se me trate con poca fe. No me importa que me repitan mil veces que no puedo hacer las cosas, no pienso volver a tener miedo, no me permetiré volver a dudar de mi capacidad.

Aquí estoy, dispuesta a mostrarme de qué estoy hecha.

Saturday, December 26, 2009

Signos visibles



Como bien saben los que me conocen, tengo problemas con el sacramento de la confesión. Creo en ella, la entiendo, me gusta la idea teórica... pero me cuesta un trabajo enorme confesarme en la práctica. No es que no quiera que un sacerdote escuche mis pecados; no es por vergüenza. Es, más bien, porque no siento que el sacerdote pueda dedicarme suficiente tiempo para profundizar en lo que quiero confesar. Juanjo dice que debo pensar que es Dios el que me está perdonando, no el ministro. Es Dios el que entiende la profundidad de mis acciones y el sacerdote no tiene que entenderlo a la perfección, pues él es tan sólo un instrumento.

Con esto en mente, decidí confesarme hoy. Previsoramente, me formé en la cola antes de que empezara la misa, para no perderme mucho. Sin embargo, las personas tardaban mucho en salir. Cuando llegó mi turno, entré y me hinqué en la celosía, pero el padre me dijo que tomara asiento en frente de él. Era un viejito que a penas y podía oír y que hablaba muy bajito. Me preguntó mis pecados, me escuchó atentamente y después comenzó a hablar. Me platicó anécdotas, me contó chistes que me hicieron reír, me preguntó un montón de cosas y me aconsejó otras tantas.

La misa transcurría afuera del confesionario, mientras que el simpático padre se tomaba todo el tiempo del mundo conmigo. Sin que yo lo notara, el hombre me dio toda una cátedra de teología. finalmente, me dio la absolución, me dio la mano y salí radiante y alegre directo a comulgar. El padre había dedicado toda la misa a mi confesión.

¿Nunca han sentido que Dios les manda un mensaje? Hoy me lo pareció a mí.

Wednesday, December 16, 2009

Enfrentándome a mi realidad

Escribir no se trata solamente de estar inspirado. Las musas son caprichosas y no siempre visitan a los que las necesitan.

Escribir implica disciplina. Si se deja, aunque sea por un momento, se pierde mucha práctica, el estilo se opaca y las ideas palidecen. Hay que seguir, aunque ya no den ganas, aunque las palabras parezcan resbalarse de las manos y los sonidos no sean agradables y melodiosos. Hay que escribir, aunque sea un traguito amargo, pues de otra manera la tinta se seca cada vez más y el pensamiento deja de fluir.

No, me niego. Aquí estoy. No tengo palabras, no tengo ganas, pero sí la firme decisión de seguir.

Pluma mía, aquí voy.

Wednesday, December 02, 2009

Para Zoon y Tensai :P

"A los filósofos se les puede perdonar casi todo: su escepticismo, sus blasfemias, su soberbia, su estilo aburrido, su compromiso con el poder, su espíritu crítico. Disculpamos sus vestidos estrafalarios y sus gustos estrambóticos. Somos condescendientes con su afán revolucionario, si son filósofos de "izquierdas"; soportamos su recalcitrante conservadurismo cuando son "de derechas". Solamente dos actividades resultan imperdonables en la filosofía: dictar conferencias sobre ética empresarial y escribir sobre comida."


- Héctor Zagal

Jajajaja!

Monday, November 30, 2009

Number people


"Las personas mayores aman las cifras. Cuando les habla uno de un nuevo amigo nunca te preguntan de cosas esenciales. Jamás te dicen: "¿Cómo es su voz? ¿Cuáles son sus juegos favoritos? ¿Colecciona mariposas?" En cambio, te preguntan: "¿Qué edad tiene? ¿Cuántos hermanos tiene? ¿Cuánto gana? ¿Cuánto gana su padre?" Y, al obtener las respuestas a estas preguntas, creen ya conocer a las personas. Si decimos a los adultos: "He visto una hermosa casa de ladrillos rojos con geranios en las ventanas y palomas en el techo...", ellos no pueden imaginarse dicha casa. Es necesario decirles: "He visto una casa de cien mil francos". Sólo así exclaman: "¡Qué hermosa es!"

Si les dices por ejemplo: "La prueba de que el principito existió es que era encantador, que reía, que era hermoso y que quería un cordero", no lo entienden ni lo creen. Querer un cordero es prueba de que existe, entonces se encogerán de hombros y dirán que uno se comporta como un niño. Si, en cambio, se les dice: "El planeta de donde venía es el asteroide B-612", entonces quedarán convencidos y no harán más preguntas. Es así como son las personas mayores. Y no hay que reprocharles. Los niños deben ser muy condecendientes con las personas mayores."


- El principito, Antoine de Saint-Eupéry

Monday, November 16, 2009

Aún no

Me duele el ánimo, el espíritu me pesa y el hartazgo me corroe, pero esa estúpida esperanza no me deja en paz.

Friday, November 13, 2009

Cuando Tolkien habla de Dios

La primera vez que leí El señor de los anillos, la parte que más disfruté fue la que acontece en las casas de curación. Tristemente, en las películas a penas y le dedicaron un breve instante (y tan sólo en las versiones extendidas, porque en el cine se la saltaron olímpicamente). Sin embargo, en el libro está narrada de una manera preciosa, valdría la pena que lo leyeran (o que lo repasaran, los que ya lo leyeron).

Me gusta mucho porque el regreso del rey no es un momento de gloria y resplandor deslumbrante, sino un momento de oscuridad atravezado por un humilde rayito de luz. Aragorn siempre temió caer ante la tentación de la soberbia y la sed de poder, pero cuando llega su momento, deja el miedo atrás. Es un instante hermoso, pues él se hace el rey legítimo no porque sea grande, famoso, temido o reconocido, sino porque cura. Los hombres lo reconocen como su rey porque cumple con la profesía, porque él tiene "las manos que sanan" las heridas del cuerpo y del espíritu.

Es bellísima la escena en la que sana a Faramir y éste despierta, cual Lázaro, y le dice: "Me has llamado, mi Señor, He venido. ¿Qué ordena mi rey?". Es el primero en reconocerlo y el primero en recibir un mandato: "No sigas caminando en las sombras. ¡Despierta!"

Entonces llega con Éowyn, y logra sanar su cuerpo y despertarla "del valle de las sombras", pero Aragorn se preocupa, pues sabe que él no puede sanarla de su desesperanza. Éowyn desea morir, y él no conoce la cura para eso. Éowyn tarda mucho en curarse. Sólo hasta que se da cuenta de su pequeñez (y, por lo tanto, de su grandeza), es que vuelve a abrirse al mundo.

La Dama Blanca soñaba con un abismo negro frente a ella y no podía voltear hacia atrás. Sentía que lo único que le quedaba era abandonase a la oscuridad. Sin embargo, se encuentra con Faramir y ese pequeño rayo de luz la ilumina. Ella decide romper su orgullo, renuncia a sus aspiraciones de princesa guerrera y le dice a Faramir: "Ya no deso ser una reina".

En el momento en el que abraza la paz, Éowyn se libera y puede amar a Faramir y comienza a preocuparse por su gente. Me encanta, pues descubre que la verdadera libertad no está en la independencia y la rebeldía, sino en la entrega a los demás. La valentía de una auténtica dama guerrera no consiste en arrojarse a la muerte, sino en arriesgarse a vivir.

Tuesday, October 06, 2009

Confesión de libertad

Veis aquí mi corazón,
Yo le pongo en vuestra palma
Mi cuerpo, mi vida y alma,
Mis entrañas y afición;
Dulce Esposo y redención,
Pues por vuestra me ofrecí
¿Qué mandáis hacer de mí?

Dadme muerte, dadme vida:
Dad salud o enfermedad,
Honra o deshonra me dad,
Dadme guerra o paz cumplida,
Flaqueza o fuerza a mi vida,
Que a todo digo que sí.
¿Qué mandáis hacer de mí?

(...) Vuestra soy, para Vos nací,
¿Qué mandáis hacer de mí?

- Santa Teresa de Jesús


Me falta humildad, me falta fe. ¿Quién soy yo para sentirme importante, para pensar que mi dolor es especial y que me hace diferente? ¿Por qué creí tener la facultad para juzgarme, para ser tan dura conmigo misma, para pedirme perfección? ¿Cuándo me dejé morder por la serpiente y me permití ver a los demás con ojos críticos y sedientos de fría y cruel legalidad?

Tan sólo soy yo, con mi complejidad, llena de carencias y remiendos de virtudes. Soy tan pequeña, tan contingente... ¿cómo es que esperé tanto de un ser tan frágil?

Abandoné la gracia buscando ser modelo de santidad. Soberbia... maldito demonio que me sigue y que, a penas bajo la guardia, me carcome el alma.

He recibido una lección. He aprendido a abandonarme en los brazos de Dios. Yo no puedo sola, nadie puede. Duele reconocerlo, el orgullo quema, el demonio se retuerce... pero el espíritu descansa.

Dios no respondía ante mi desesperación, pero lo ha hecho ante mi fe, y se lo agradezco.




Monday, September 28, 2009

Una mujer admirable

Todavía me acuerdo muy bien de ella en la prepa. La palabra "misterio" la definía perfectamente (o, al menos así se lo parecía a esta romántica empedernida). Su piel blanca, su esbelta silueta y sus movimientos finos la hacían ver etérea, casi fantasmal. Pero, lo que más me gustaba de ella, era su abundante cabellera negra.

No hay duda de que era extraña. Su personalidad salía de lo común, pues era muy tranquila, callada y pensativa. A menudo decía ideas extrañas que se le ocurrían de repente o contaba historias fantásticas que imaginaba. Estas cualidades no eran precisamente muy apreciadas por las niñas de la escuela, por lo que no era una niña muy popular que digamos. De hecho, la molestaban mucho. Sin embargo, Tash y yo le teníamos mucho cariño.

Recuerdo que nos gustaba irnos a las tres a sentarnos al final del "bosque" (un pequeño pedazo de tierra con árboles y hierbas medio descuidadas que había en el Yaocalli) y, protegidas por la privacidad que nos brindaba la maleza, nos poníamos a debrayar. Hablábamos de la vida, nuestros sueños y de toda clase de cosas que se nos ocurrían. Eran tiempos de pasión y ambiciones a futuro.

Me acuerdo de que ella nos decía que quería ser modelo. A mí me parecía un sueño hermoso, pero tan lejano como cualquiera de los que nos planteábamos a menudo. Hubo un par de niñas crueles que se burlaron de ella por eso. No la consideraban lo suficientemente bonita ni elegante. Una modelo tenía que ser hermosa y perfecta.









Me pregunto qué pensarían si la vieran ahora. No es perfecta, pero es una mujer con un alma bellícima, y eso se refleja en su cuerpo, su mirada, sus gestos... Es simplemente hermosa (y eso que no han visto sus fotos de pasarela...).

Me encanta su trabajo y su cabello sigue pareciéndome una hermosa cascada azabache. Pero, sobre todo, me fascina su sencillez, su pureza de sentimientos y las ganas que tiene de salir adelante y crecer. Es una de las mejores personas que conozco, y me enorgullece ser su amiga.

Gracias, Gladys.

Monday, September 21, 2009

Sobre el sentido del dolor


28 de Marzo de 1941

Querido,


Estoy segura de que, de nuevo, me vuelvo loca. Creo que no puedo superar otra de aquellas terribles temporadas. No voy a curarme en esta ocasión. He empezado a oír voces y no me puedo concentrar. Por lo tanto, estoy haciendo lo que me parece mejor. Tú me has dado la mayor felicidad posible. Has sido en todo momento todo lo que uno puede ser. No creo que dos personas hayan sido más felices hasta el momento en que sobrevino esta terrible enfermedad. No puedo luchar por más tiempo. Sé que estoy destrozando tu vida, que sin mí podrías trabajar. Y lo harás, lo sé. Te das cuenta, ni siquiera puedo escribir esto correctamente. No puedo leer. Cuanto te quiero decir es que te debo toda la felicidad de mi vida. Has sido totalmente paciente conmigo e increíblemente bueno. Quiero decirte... todo el mundo lo sabe. Si alguien podía salvarme, hubieras sido tu. No queda nada en mí salvo la certidumbre de tu bondad. No puedo seguir destrozando tu vida por más tiempo.

No creo que dos personas pudieran haber sido más felices de lo que nosotros hemos sido.

28 de Marzo de 1941


Querida,

No puedes imaginarte lo mucho que me ha gustado tu carta, pero siento que he ido demasiado lejos en esta ocasión para que pueda volver. Es lo mismo que la primera vez: todo el tiempo oigo voces, y sé que no puedo superar esto ahora. Todo cuanto quiero decir es que Leonard ha sido sorprendentemente bueno cada día, siempre; no puedo pensar que alguien hubiera podido hacer más de lo que ha hecho por mí.
Hemos sido perfectamente felices hasta las últimas semanas, cuando este horror empezó. ¿Harás que esté seguro de esto? Siento que le queda mucho por hacer y que seguirá adelante, mejor sin mí, y que tú le ayudarás. Apenas si puedo pensar con claridad ya. Si pudiera te diría cuánto habéis significado tú y los niños para mí. Creo que lo sabes.

He luchado contra esto, pero ya no puedo más.


Virginia



Son las dos cartas que Virginia Woolf escribió antes de ahogarse voluntariamente en el río Ouse. La primera era para su esposo Leonard, la segunda para su hermana Vanessa.

Llevo varios días pensando en Virginia. A diferencia de muchos, no creo que haya sido una mujer deprimente y negativa. Sencillamente pienso que era una persona enormemente apasionada y sensible que sufrió la desgracia de un maltrato sexual (fue violada por su primo o hermanastro, no recuerdo bien) y una frágil salud que la atormentó durante toda su vida. Creo que ella intentó ser feliz, y lo logró. Quizás sus escritos no sean los más alegres de la literatura, pero sé muy bien que las letras no siempre definen del todo al espíritu que las crea.

He pensado en ella porque he pensado en mí también. Mi enfermedad me hizo identificarme con ella en un pequeño aspecto. Entiendo perfectamente lo que se siente no soportarse a uno mismo. Sé lo que es querer pensar, pero sentirse demasiado débil. Sé lo que es querer vivir, disfrutar, producir... y darte cuenta de que tu cuerpo no te lo permite. Ayer, mientras me retorcía de dolor en mi cama y lloraba de desesperación por el mareo que duró horas eternas, llegué a pensar: "ahora entiendo, Virginia, por qué te suicidaste".

Lo pensé, es verdad. Sin embargo, creo que jamás cederé ante la desesperación. No me lo permitiré, aunque sienta que el dolor es insoportable. Prefiero llorar, sufrir y rezar. Si Dios permite este mal, debe ser por algo. Espero que saque un gran bien de esto, pues sólo así valdría la pena; sólo así tendría sentido.

Sunday, September 20, 2009

La nariz roja no me sienta bien

Tos, fiebre, dolor de garganta, cansancio extremo... podría ser influenza, o un cuadro viral cualquiera. Sea como sea, sigo en observación. Maldita sea.

Ya he perdido todo mi fin de semana en gastar cajas de kleenex y, al parecer, tendré que faltar dos días a clases. Como si no tuviera mucho que hacer.

Hace rato decidí que iba a hacer todos mis trabajos y tareas a computadora y que los iba a entregar por mail. Una gran idea, pero me vi optimista. A duras penas puedo mantenerme en pie y escribir estas breves líneas ya me es agotador. Definitivamente mi cerebro no está como para pensar en filosofía en este momento.

Dormir... quizá. No quiero, ya me harté de mi cama. No tengo mucho que hacer. Voy a ponerme a tejer, caray. Al menos así me distraeré un poco.

Nimodo, así es la vida. Seguiré tomando líquidos y vitamina C.

Monday, August 31, 2009

Debrayes matutinos

La filosofía me ha vuelto teóloga. La he estudiado con una curiosidad genuina en los problemas del mundo. Sin embargo, no me satisface. A ratos me cansa y hasta me aburre. Hay problemas que no me interesan mucho, y los que sí me interesan, no los puedo solucionar con la mera razón.

Para mí, la filosofía culmina con la teología. Cuando me di cuenta de que la fe supera los límites de la razón, pero sin prescindir de ella, me sentí liberada.

No espero que a los demás les pase igual que a mí. Me parece completamente legítimo apacionarse por la filosofía pura. Considero que también es válido encontrar una continuidad del intelecto en el estudio de Dios.

Antes no pensaba así. Desde chica (a los doce o trece años) me interesé por conocer a Dios. Estudié varias religiones y creencias. Hasta leí el Corán (claro, no le entendí nada), pero no lograba hacer la conciliación entre fe y razón. Para mí las creencias religiosas eran absolutamente irracionales. Buscaba a Dios todo el tiempo, pero no estaba dispuesta renunciar a mi inteligencia. Quería creer, pero mi racionalidad no me permitía profundizar en ninguna religión, o al menos eso pensaba. Siempre que buscaba, se me atravezaba la cochina fe en el camino.

Después de varios años en esta tensión, llegué a la conclusión de que toda creencia basada en la fe era igual a fanatismo. Desprecié a los creyentes por borregos o por hipócritas, pues nadie que realmente piense por sí mismo podía creer tanta irracionalidad.

Así pasa con la adolescencia: uno radicaliza todo y hace un montón de reduccionismos. Poco a poco fui creciendo y me di cuenta de que el mundo es mucho más complejo. Aprendí que no todo es negro o blanco, sino que hay una enorme gama de colores y tonalidades.

Ahora no me cuesta trabajo entender que no todo tiene que ser puramente racional. Los seres humanos no somos tan simples. No sólo somos inteligentes, también tenemos inquietudes espirituales, sentimientos y deseos de trascendencia. Y, curiosamente, todas estas facetas son compatibles.

Para ser teóloga no tengo que dejar de ser filósofa. Hablar de Dios no me hace menos racional, al contrario. Aceptarme en mi complejidad me libera, me hace sentir completa.

Wednesday, August 19, 2009

Madre en el Espíritu Santo


Es un compromiso enorme, un lazo tan fuerte como la sangre, un honor y una bella oportunidad. Es una muestra de amistad y confianza, de cariño y entrega.

He sido bendecida con la gracia de entrar en una familia y amar a un niño con una sensibilidad y un entendimiento impresionante de la espiritualidad. Quiero merecerlo. Prometo que lo haré.

Muchas gracias.

Monday, August 10, 2009

Hate being normal

Si al menos hubiera sido por algo importante... pero no. Soy un simple mortal, como todos los demás. Mis problemas no tienen una causa sobrenatural. En realidad, son tan comunes y corrientes que a veces pareciera que no vale la pena mencionarlos. Yo también soy una de las múltiples víctimas del estrés, del agobio y el cansancio. Me pongo grumpy cuando tengo hambre o sueño y a veces me asaltan la inseguridad y el miedo.

El mayor de mis problemas es que todavía no me acostumbro a ser humana. Tengo ese terrible complejo de súper niña que en varias ocasiones me impide ver no hace falta un cataclismo para desbalancearme o confundirme. La molestia de tener que ir mañana a la promoción del curso que voy a dar en la Anáhuac y lidiar con la presión de juntar a 10 personas que se interesen en estudiar teología, es una razón suficiente y legítima para tenerme nerviosa y medio malhumorada.

Quise pensar que era otra cosa. Algo tan nimio y tonto no podía afectarme tanto. El problema es que de hecho lo hizo.

Me choca ser normal. Pero nimodo, así es esto. Es mejor reconocer las causas de las molestias a tiempo, porque si no, uno las deja crecer y al final explotan (y por eso luego uno se cree demasiado importante).